Aportaciones de AMA al planeamiento urbanístico de Nerja


Según los datos del INE, el porcentaje de viviendas turísticas sobre el total de viviendas censadas en Nerja pasó del 13,01% en 2020 al 16,36% en 2025, situando al municipio entre los de mayor densidad de vivienda turística de toda España. Esta tendencia continúa creciendo en un contexto donde prácticamente no existen limitaciones a la concesión de licencias turísticas, en la línea de la negativa de la Junta de Andalucía a que sean declaradas zonas tensionadas en la comunidad autónoma.

Más allá de las consecuencias que esto genera sobre el acceso a la vivienda y la vida cotidiana de la población local, desde la plataforma AMA entendemos que este fenómeno forma parte de un modelo territorial más amplio basado en la presión especulativa, la mercantilización del suelo y la transformación progresiva del territorio en función de intereses económicos ajenos a las necesidades reales del municipio.

El actual desarrollo urbanístico de Nerja está orientado, en gran medida, hacia un modelo dependiente del turismo residencial y de mercado, inaccesible para gran parte de la población trabajadora y desvinculado de la protección de los recursos territoriales y agrícolas que históricamente han sostenido la vida en el municipio.

A ello se suma la creciente presión sobre infraestructuras y servicios públicos durante los meses de mayor afluencia turística: saturación del tráfico, falta de aparcamiento, sobrecarga de playas, servicios sanitarios y espacios públicos. Y no debemos ignorar un inminente exceso de demanda hídrica que pondrá en riesgo la integridad de los acuíferos naturales (riesgo de salinización por infiltración de aguas marinas). Ya existe el precedente de la presencia de niveles peligrosos de radioactividad durante la última sequía.

Todo ello evidencia los límites de un modelo de crecimiento basado en la expansión urbanística continua.

En este contexto, preocupa especialmente la presión especulativa sobre el suelo no urbanizable y sobre los terrenos agrícolas de Nerja y Maro. Proyectos como Maro Golf simbolizan un modelo de transformación territorial basado en la urbanización masiva, el aumento de la presión turística y la sustitución progresiva de suelo fértil y productivo por intereses inmobiliarios y mercantiles.

La vega de Maro representa mucho más que un espacio libre de construcción: constituye un territorio fértil, productivo y culturalmente vivo, vinculado a la agricultura local, al arraigo comunitario y a formas de vida sostenibles ligadas al territorio.

Por ello, desde la plataforma AMA defendemos la protección del territorio agrario frente a nuevos procesos de urbanización y recalificación del suelo que profundicen en un modelo de crecimiento basado en más cemento y más especulación. Apostamos por preservar la continuidad de la actividad agrícola, especialmente aquella vinculada a modelos locales y sostenibles, como garantía de soberanía alimentaria y resiliencia, equilibrio ambiental y permanencia de la vida en el territorio.

La defensa de la vega de Maro frente a proyectos como Maro Golf no responde únicamente a la oposición a un desarrollo concreto, sino a la necesidad de proteger un modelo de territorio que priorice el bien común, la sostenibilidad y la continuidad de la comunidad frente a dinámicas de explotación y mercantilización sin límites.